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Capítulo 18

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Jun. 9th, 2012 | 09:15 pm

Capítulo Dieciocho

Me desperté y abrí los ojos bruscamente a la mañana siguiente, cuando oí a alguien gritar en la planta baja. Salí de la habitación en pijama corriendo escaleras abajo, preparada para atizarle a algún posible atacante en la cabeza con mi cepillo, y me encontré a Reb y a una chica que no conocía abrazadas. Al parecer, en todo el mundo había personas tan locas y gritonas como Ana y yo. Suspiré y me senté en unos escalones, cuando Reb pareció darse cuenta de que yo estaba allí.

-Buenos días –me saludó, sonriendo –¿A qué viene esa cara?

-¿Que a qué viene mi cara? –contesté mirándola con los ojos muy abiertos –Menudo despertar, me habéis asustado...

-Oh, sí, esta es Kristen –dijo Reb señalando a su amiga.

-Hola, yo soy María –la saludé, dándole dos besos –Por favor no saques conclusiones sobre mí hasta que me pase la plancha por el pelo y me ponga una camiseta que no sea la del pijama, ¿me harás ese favor?

-Claro que sí –dijo Kristen riéndose –Eres muy simpática... ¿de España, no?

-Sí –dije, sonriendo –Bueno, voy a vestirme, ahora bajo.

Las chicas se fueron al salón y yo subí como una bala a ponerme una blusa de manga corta, unos vaqueros y, por supuesto, mis converse, que no falten.

Bajé y Reb y su amiga estaban viendo la tele. Bueno, la tele estaba encendida y siendo totalmente ignorada mientras Rebecca y Kristen hablaban a la vez tan rápido que casi no podía entenderlas. Reb me contó que todos sus amigos salían de Londres en vacaciones, y todos los años se aburría, y que esa fue una de las razones para pedir a un alumno de intercambio. Ahora que sus amigos comenzaban a volver, me pregunté si no los preferiría a ellos antes que a mí. Fue bastante egoísta pensarlo teniendo en cuenta que no sabía desde cuándo se conocían sus amigos y ella. No hacía ni un mes desde que yo había entrado en su vida. No había comparación.

Eché unos cereales en un bol y añadí un poco de leche. Luego fui al salón donde Reb y Kristen continuaban con su charla, y me senté a un lado a comerme mis cereales mirando a la tele. Ya que estaba encendida, al menos le haría caso.

Cuando la cuchara empezó a hacer ruido en el bol mientras yo apuraba los últimos cereales Reb y su amiga se levantaron del sofá.

-María, vamos a dar una vuelta, ¿te apuntas? –dijo Reb.

-Claro, espera a que me lave los dientes y me termine de preparar –dije. Sonreí y llevé el bol a la cocina.

A continuación subí las escaleras a toda velocidad y me lavé los dientes mientras buscaba mi móvil. No conseguía localizarlo, incluso me había llamado a mí misma, pero no contestaba nadie. Después de buscar unos cinco minutos pensé que no me haría falta el móvil si Reb llevaba el suyo, así que bajé. Las chicas me esperaban en la puerta.

Mientras caminábamos por la calle yo me quedé un poco apartada de la conversación. No se podía decir que yo fuese una "relaciones públicas" ni nada parecido, siempre había sido tímida y me ha costado conocer gente, y la presencia de Kristen me ponía algo nerviosa. La verdad, ignoré un poco de lo que hablaban, y simplemente pensé en Nicholas. Le echaba de menos.

-¿Vuelven todos el jueves que viene? Eso es alucinante –dijo Reb, justo cuando yo empezaba a hacer caso de la conversación.

-Sí, habrá una fiesta en casa de Andrew, ¿irás verdad? –preguntó Kristen.

-Por supuesto, no me la perdería por na... –Reb llevó su mirada hasta mí –María, el jueves que viene será tu última noche aquí...

-Que venga –propuso Kristen.

-Pero... tú querrás... –me dijo. Sabía que intentaba decirme algo sobre Nick, y que no quería nombrarlo delante de su amiga.

Entonces sonó en el teléfono de Reb la melodía de Much Better. Ella sonrío y dijo que tardaría un momento. Yo sabía que esa era la melodía que ella le tenía puesta a Joe, así que no dije nada. Reb se apartó unos metros y me quedé a solas con Kristen.

-¿Por qué se comporta Reb de una forma tan rara? –preguntó ella, mirando como Rebecca enroscaba uno de sus rizos en un dedo mientras reía con la persona que estaba al otro lado del teléfono –No será qué... ¿Reb ha conocido a alguien en estos días? –preguntó.

-Eh, no... sé –contesté. No tenía mucha confianza con ella, y eso hacía que me atascara un poco en inglés.

-Tienes que ayudarme a averiguar quién es el chico –dijo ella, con tono de misterio –Tengo que saber si él se la merece.

-Cla... claro... –dije y, por suerte, Reb volvió en ese momento.

-Perdonad chicas –dijo, con una sonrisa de oreja a oreja –¿Vamos?

Kristen alzó una ceja y me guiñó un ojo. Al parecer Reb se dio cuenta del gesto, pero lo ignoró por completo.

Paseamos mientras Rebecca y Kristen seguían contándose cosas con nombres que yo no conocía, como Andrew, Jessica, Tyler, Fred, Patty, Stella... Caminamos hasta llegar a una plazoleta. Kristen fue al baño y Reb aprovechó el momento para hablar conmigo.

-María, hazme el favor de no nombrar a Joe ni a ninguno de ellos bajo ninguna circunstancia, por favor –me pidió, casi de rodillas.

-¿Por qué?¿Qué pasa? –pregunté, incluso un poco asustada.

-Verás, Kristen es mi mejor amiga, pero a ella los Jonas no... la verdad es que los odia, les tiene como a personas superficiales y superfluas que no valen la pena. –confesó. Me quedé con la boca abierta –Pero solo un poquitín… –añadió intentando quitarle importancia.

-¿Qué piensa que tu novio es un desperdicio de persona y tú no se lo vas a decir? –pregunté.

-María, yo los quiero a los dos, y no quiero perder a ninguno... promete que no les nombrarás –dijo.

-Está bien lo prometo.

-Y respecto a la fiesta... ¿enserio quieres ir? –preguntó.

-La verdad, esa noche preferiría pasarla con Nick, quiero que sea especial –contesté, notando cómo me sonrojaba.

-Sí, debéis disfrutarla. Yo, llevaré a Joe a la fiesta –dijo ella, muy decidida –Se lo presentaré a mis amigos y le pondré a Kristen las cartas sobre la mesa. Espero que no se líe...

-Tú solo asegúrate de llevarlo de vuelta de una pieza –reímos.

-Ah y una cosa más... –dijo Reb, parecía muy emocionada, iba a contarme algo importante...

...y entonces volvió Kristen. Seguimos paseando. Entramos en un par de tiendas por el centro y luego paramos a tomar algo en un Starbucks que quedaba cerca. Desde que Reb había hablado con Joe por teléfono me aguantaba las ganas de saber qué era aquello que parecía tan emocionante, y sabía que Kristen se estaba aguantando las ganas de bombardearla de preguntas... Hasta que no pudo aguantar.

-¿Te pasa algo, Kris? –le preguntó Reb, mientras su amiga casi se dejaba las uñas en la mesa.

-Sí, sí me pasa –dijo –No lo aguanto más, Reb, necesito que me digas quién era el chico con el que hablaste por teléfono antes. Y no me digas que no era nadie porque se notaba bastante que era un chico y que te gustaba –añadió, antes de que Reb pudiese replicar.

-Está bien... -dijo ella. Kristen se inclinó sobre la mesa para oírla mejor –Aquel chico era... –dudó un momento, Kristen estaba cada vez más inclinada hacia ella y por un momento creí que iba a confesar lo de Joe –era mi... novio.

-AAAAAAAAAAH –gritó Kristen –Lo sabía, lo sabía. Ahora dime, ¿quién es?

-No te lo diré –dijo Reb, muy seria.

-¿Cómo?

-No me creerás. Pero...

-¿Pero? –Kristen se moría de ganas de saber más sobre aquel misterioso chico.

-Si prometes que no actuarás de forma extraña, lo llevaré a la fiesta.

-AAAAAAAAAAH –repitió su amiga –Será genial. Por fin mi pequeña "Becca" encontró un hombre de su medida.

-Ja, ja –dijo Reb –Hasta la fiesta, ni una palabra sobre él.

-De acuerdo –dijo Kristen, y su móvil sonó a la vez que levantaba la mano para jurarlo si hacía falta. Ella sacó el aparato de su bolso y leyó la pantalla –Lo siento, chicas, me voy ya. Adiós Becca, un placer, María.

-Adiós.

Kristen salió del local y por fin pude hablar con Rebecca.

-Ya, ahora mismo, dime eso tan importante ­–le exigí a Reb, agarrándola por los hombros.

-Verás, ¿conoces a Honor Society? –dijo ella. Yo no vi ninguna relación.

-Eh, sí, sí… son geniales. ¿Por qué?

-¿Sabes esa película en la que tienen una canción?¿Bandslam, que se estrena aquí pasado mañana? –dijo Rebecca. Yo seguía sin entender, así que ella siguió hablando –¿Y sabes qué otro grupo de música muy famoso está invitado a asistir?

-No... puede... ser –dije, totalmente alucinando. No podía ser lo que creía.

-¡Sí, sí lo es! –dijo Reb sonriendo. Aguanté mis ganas de gritar.

-Voy a ir al estreno de una peli... con... Nick –dije, aguantándome al máximo para no saltar y bailar encima de la mesa. Suspiré y me eché hacia atrás en el sillón, bebiendo un poco del vaso que aún seguía lleno, mientras me lo repetía una y otra vez para mí misma:

"Voy a ir a un estreno con Nick".

Con Nick.

No podía estar más feliz.

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