?

Log in

Capítulo 19

Jun. 9th, 2012 | 09:16 pm

Capítulo Diecinueve

(#Narra Reb#)

María estaba muy emocionada con lo del estreno, aunque no podía decir que yo lo estuviese menos. Aquella misma tarde fuimos a ver a los Jonas a su casa, ya que María insistió en que se lo había prometido a Nick el día anterior, cuando tuvieron aquella romántica charla en la puerta de mi casa. He de reconocerlo, a veces los envidiaba un poco.

Joe era alucinante, enserio, pero María y Nick eran diferentes a nosotros... no lo sé. Nick siempre tenía esos detallitos con mi amiga que la hacían sentir especial, según ella. Joe nunca me hizo nada así. Pero le quería, sí, muchísimo. Y sé que él a mí también, eso me decía siempre, ¿por qué no iba a ser verdad? Volvió a mí la imagen de todas las ex-novias de Joe... Taylor Swift, AJ Michalka, Camilla Belle... Muy por encima de mí. De nuevo me volví a preguntar qué era lo que él había visto en mí. Mil veces eran ya las que María había tratado de convencerme de que a ella le pasaba lo mismo con Nick, pero seguía sin estar totalmente segura de aquel tema...

El estreno era el sábado, así que solo tuvimos un día para prepararnos, día que dedicamos a intentar sacar algo presentable de nuestros armarios. No íbamos como a la fiesta de Selena, pero como tampoco teníamos que desfilar por la alfombra roja, no hacía falta mucho más... Lo peor fue convencer a mis padres. No porque no me dejasen salir, sino porque para explicarles que iba a un estreno, tenía que revelar mi gran secreto: Joe.

-Mamá –dije, entrando en la cocina –¿Puedo ir el sábado con María al cine?

-Claro, hija –contestó ella mientras seguía fregando los platos –¿Qué vais a ver?

-Una peli nueva, "Bandslam" –dije, casi en un susurro.

-Pero... se estrena el sábado, ¿no? He oído que va a haber un gran estreno –¡argh! Odio que mi madre esté tan enterada.

-Eh... sí –dije, y bajé la cabeza.

-No intentarás colarte en el estreno, ¿verdad Rebecca?

-No, no... en absoluto mamá –aseguré, poniéndome la mano en el pecho para que supiese que iba en serio –Tengo una invitación –declaré.

-¿Cómo? –dijo mi madre, apartándose del fregadero y poniendo los brazos en jarra. Adiós, ya no salgo viva.

-Verás, mamá, creo que hay algo que deberías saber

-¿El qué, cariño? –dijo ella, sin cambiar la expresión de su rostro ni la posición de sus brazos. Me estaba poniendo nerviosa...

-¿Te acuerdas de Jonas Brothers? ¿Joe Jonas? –ella asintió. Como para no acordarse, menudas palizas les daba a mis padres con los tres hermanos  -Bueno, pues, el día que María llegó a Londres y no pudimos ir a buscarla... se perdió. Entonces se encontró con un chico que la ayudó a llegar aquí, y ¿sabes quién era? ¡Nick Jonas! Son amigos desde aquel día, y además conocí también a Kevin y a Joe, nos llevamos genial y...

-¿Y...? –repitió mi madre, con los ojos muy abiertos.

-Y... -cogí aire y lo dije todo del tirón –conocímejoraJoe yahorasalimosjuntos, poresomehainvitadoalestreno, ysinoteimportamegustariair... con él -acabé, cogí aire de nuevo y me cubrí la cabeza con las manos, con miedo de la reacción de mi madre.

-¿Enserio? –fue lo único que dijo. Asentí, temblando un poco aún –Vaya, cariño... me alegro por ti... Pero tendré que conocerle y saber si es verdad que es tan buen chico como lo pintan.

-Oye... ¿se lo dejarás caer a papá? –pregunté, quizás podría matar dos pájaros de un tiro.

-Oh, no señorita. Eso es cosa tuya –contestó ella –Anda, y prepárate para tu gran noche, cielo.

-¡¡Gracias, mamá!! –dije. La abracé y salí corriendo escaleras arriba gritando: "Me deja, María, ¡¡¡ya lo sabe!!!

Parecía un milagro que mi madre se lo hubiese tomado tan bien. Al parecer los cursillos acelerados de fan de Jonas Brothers dejaban buenos resultados. El sábado llegaron los chicos en una  furgoneta negra (según ellos, para no llamar la atención) y al subir encontramos a Danielle y a los Jonas.

-Vosotras –nos explicó Kevin, señalándonos a María, Danielle y a mí –Entraréis ahora por la puerta de atrás, así no os matarán los paparazzi, y podéis esperarnos en el hall del cine, donde estará todo más calmado.

-De acuerdo –dijo María, sonriendo mientras bajaba del coche y besaba a Nick.

-Te echaré de menos "Waffly" –le dije a Joe, mientras el resto de los presentes me puso cara de susto/extrañeza ante el mote que usábamos Joseph y yo.

-Vamos, serán solo diez minutos a lo sumo –se quejó Kevin –Hemos de bajarnos ya –añadió, tirando de Joe, y de Nick, no sin antes besar a su prometida.

Nos dirigimos las tres hacia la parte de detrás del cine. Allí había dos seguratas enormes, que nos dejaron pasar tranquilamente gracias a nuestros pases -a los pases y a que Big Rob nos acompañaba. Ya en el hall había menos fotógrafos que antes en la entrada y nos quedamos allí de pie mirando a los artistas que iban pasando.

-Oye, Reb –me dijo María entonces –¿A qué ha venido eso de "Waffly"?

-¿Eh? –intenté hacerme la tonta

-Venga... no nos engañas –insistió, y Danielle asintió sonriendo.

-Bueno –contesté –, pues a los dos nos gustan los gofres... y de "waffle" (gofre en inglés) pues Waffly, que suena más cariñoso... –cada vez hablaba más bajo y estaba más roja, podía sentir perfectamente cómo se hinchaban las venas de mis mejillas.

Danielle y María se rieron, bastante.

-¡Oye! Ya os vale... es sólo un mote –repliqué –Seguro que vosotros también tenéis uno...

-Ahí están los chicos –dijo María. No sé si porque no quería revelarme su mote o porque tenía tantas ganas como yo de reunirse con su chico de nuevo... en fin. Nos acercamos a ellos, que estaban aún más sonrientes que nosotras, seguramente por la cálida bienvenida con las que les habrían recibido fuera.

-Chicas –nos dijo Nick –¿estáis listas para asistir al estreno europeo de "Bandslam"?

María y yo contestamos con dos grititos simultáneos, mientras que Danielle cogió la mano de Kevin. Nick puso su brazo sobre los hombros de María y la besó lentamente. Aparté la vista y me encontré con los ojos de Joe. Mejor dicho, con aquellos despampanantes ojazos. Él pasó su brazo por mi cintura y me abrazó a él, dejando nuestras frentes juntas (con tacones era casi tan alta como él). Estábamos a puntos de poner nuestros labios en contacto cuando la gente que se dirigía a la sala se acercó para entrar y nos vimos obligados a separarnos. Solté a Joe y me alejé un poco, entonces él hizo un movimiento rápido y me robó un pequeño beso. Sonreí y entramos a la sala cogidos de la mano.

(#Narra Joe#)

Disfruté de la película sin soltar la mano de Rebecca en ningún momento. El estreno estuvo bastante bien, la película nada mal, pero lo mejor sin duda había sido la presencia de mi novia allí. Sí, mi novia. Me costaba llamarla así, no sé por qué si yo sabía que la quería. También sabía que a veces no era lo suficientemente atento... puede que eso fuese lo que siempre me hacia acabar mal. Pero esta vez no, no lo permitiría.

El público empezó a levantarse cuando empezaron a salir los créditos, pero María nos hizo quedarnos para escuchar "Where Are You Now" mientras ella hacía un poco el loco y Nick la miraba como si fuese una diosa griega o algo aún superior. La canción acabó (a pesar de las quejas de mi "cuñada") y salimos de la sala, cómo no, los últimos.  Un momento después, Nick y María habían volado a no sé dónde, y Danielle y Kevin más de lo mismo, así que cogí la muñeca de Reb y nos dirigimos a mi coche.

Ella no paraba de preguntar a dónde íbamos, y yo no paraba de ignorarla con una sonrisa en la cara, lo que la picaba aún más.

-¡Vamos, Joseph! –se quejó por enésima vez –Dime a dónde vamos.

-No –contesté sonriente.

­-Argh... Necesito saberlo, Waffly –repitió, intentando persuadirme.

-Te he dicho que no –contesté de nuevo, y le saqué la lengua.

Al fin, se resignó y se cruzó de brazos sin añadir nada más. Cinco minutos después paramos enfrente de un edificio. Me bajé y le di la vuelta al coche para abrir su puerta. Ella se quedó un momento ahí, intentando resistirse para fastidiarme.

Uno, dos, tres...

Salió de un salto y se plantó a mi lado. Cerré la puerta y la cogí de la mano. Entramos al edificio y comenzamos a subir las escaleras. Demasiados pisos para no haber ascensor. Subimos hasta arriba y llegamos a la azotea.

(#Narra Reb#)

Después de intentar cerca de medio millón de veces que Joe me dijese  a dónde íbamos sin obtener respuesta... llegamos. Al bajar del coche miré hacia arriba, era uno de los edificios más altos de Londres, pero tampoco era nada importante. Subimos todos y cada uno de los pisos por las escaleras (eso sí fue algo importante) hasta llegar a la azotea.

Ya allí, Joe hizo un gesto con el brazo señalando la ciudad. Preciosa. Parecía mentira que  me sorprendiese mi propia ciudad, pero era un sitio mágico, y más de noche, con las luces iluminándolo todo. Me giré hacia Joe, y esta vez fue él quien se inclinó lentamente para acortar la distancia entre nosotros. Primero sentí su corazón, después su respiración sobre la mía y, finalmente, sus labios.

Él se separó de mí, aún sonriendo, y señaló de nuevo, esta vez al suelo. No pude evitar soltar una risita cuando vi la típica manta de cuadros rojos y blancos, la cestita de mimbre y las velitas que estaban encima.

-Madamme –bromeó mi chico y me cogió de la mano.

-Merci, señor Jonas –le contesté siguiéndole el juego, y me senté en el suelo junto a él con las piernas cruzadas.

Entonces él metió la mano en la cesta y comenzó a sacar cosas. Dos vasos de Starbucks con café humeante, cubiertos, servilletas y, finalmente, dos platos con un gofre en cada uno, con chocolate y nata por encima.

-¡Tachán! –dijo él, sonriendo de lado y encogiendo los hombros como un niño pequeño.

Este Joe... cómo le quería. Entonces, me di cuenta.

Por fin había tenido un detalle conmigo, por fin había demostrado que realmente sentía algo por mí... Por fin podía sacar esas palabras de mi pensamiento.

-Te quiero –susurré entonces. Él sonrió al oír esas palabras por primera vez de mi boca y se acercó lentamente para besarme de nuevo.

(#Narra María#)

Apenas terminó "Where Are You Now" Nick me arrastró fuera de la sala, y del local. Subimos a un taxi con todo el secretismo del mundo. Antes de que pudiese abrir la boca para preguntar, Nick colocó su dedo índice sobre mis labios.

-Shh –susurró –Todo a su tiempo, princesa...

Link | Leave a comment | Share